Desde muy lejos, una procesión con poderoso sonido con destino a Sión llega cruzando los valles. Tambores nyabinghy de Africa y el resto del mundo llaman a la redención, anunciando la inevitable caída del trono de Babilonia mediante una intervención divina. Ritmos alabando a Rastafari por las profecías cumplidas.

Era el año 1930, cuando la coronación de un rey negro en Etiopía, es proclamada a los cuatro vientos por la congregación de Rastafari al mundo, como el cumplimiento de las bíblicas profecías que relatan la segunda venida de Cristo a la tierra en su propio y divino linaje. Sucesos en el Africa, especialmente en Etiopía, que nos hablan del antiguo reino africano que comienza en la sagrada ciudad de Jerusalem: desde el monte Sión a las tribus de Rastafari. Fidelidad espiritual para el nuevo rey de Etiopía, coronado por la congregación de Rastafari como el verdadero creador y mandatario del universo físico: El León Conquistador de la Tribu de Judah. El Rey de Reyes y Señor de Señores manifestado en la física imagen de Su Majestad Imperial Haile Selassie I : Luz e inspiración para las masas explotadas y desposeídas, para los jamaiquinos pobres, para los ascendentes africanos que buscan salvar su existencia de los horrores de la degradación y la esclavitud.